En 2022, Longines presentó el Ultra-Chron Diver, la reedición del primer reloj de buceo equipado con un movimiento de alta frecuencia lanzado por la firma de Saint-Imier en 1968. Siguiendo su estela, Longines da un nuevo repaso a su historia con la reedición de su primer reloj de alta frecuencia de 1967, el Ultra-Chron Classic, un guardatiempo de inspiración vintage con un diseño muy fiel al original y implementa un moderno calibre que mantiene sus 5 Hz.
Los inicios del Ultra-Chron
La historia de Longines con la relojería de alta frecuencia es incluso anterior a la revolución del cuarzo que contribuyó a inspirar. Su dominio en los movimientos de alta frecuencia comenzó en 1910, cuando la marca patentó un cronómetro capaz de medir con precisión de 1/10 de segundo y operar a una frecuencia de 5 Hz, o 10 veces por segundo. Fue la primera en desarrollar, en 1958, un movimiento de alta frecuencia para relojes de pulsera con el Calibre 360, un movimiento de forma rectangular de cuerda manual que latía a 5 Hz, desarrollado para las competiciones de precisión y cronómetros de observatorio. Este mecanismo demostró una precisión increíble, hasta el punto de alcanzar una desviación diaria de aproximadamente una décima de segundo o menos durante la competición de precisión de 1962 en el Observatorio de Neuchâtel. Este fue el campo de pruebas de Longines para preparar el siguiente paso: los relojes de pulsera de alta frecuencia disponibles comercialmente.
Girard-Perregaux se adelantó a Longines con los modelos HF de 1966, y fue un año después, en 1967, cuando la firma del reloj de arena alado presentó su primer reloj de pulsera de alta frecuencia de producción, el Ultra-Chron. Pero debemos tener en cuenta que el HF tenía una pobre reserva de marcha y presentaba un acusado deterioro de los lubricantes. Longines encontró la solución en el calibre 431, que implementaba un sistema de lubricación en seco y una estabilidad excepcional, garantizando una extraordinaria precisión de un minuto al mes (aproximadamente dos segundos al día). Al ser mucho más preciso que un cronómetro certificado por el COSC, el modelo se denominó Ultra-Chron, la evidente abreviatura de ultra cronómetro, un nombre que Longines registró en octubre de 1966. Los primeros modelos se lanzaron a finales de 1966 o principios de 1967. Este es precisamente el reloj que ahora sirve de inspiración para el nuevo Longines Ultra-Chron Classic.
Ultra-Chron Classic, la reedición
Longines domina desde hace tiempo el arte de las reediciones, pero el Ultra-Chron Classic transmite una sensación de autenticidad especial. La fórmula, utilizada en múltiples ocasiones por la marca, ha sido siempre recibida con admiración. Recordemos referencias como los antes citados Ultra-Chron Diver, el Majetek, el Silver Arrow, el Flagship, el Skin Diver o el más reconocido por los aficionados, el Legend Diver. La idea es revivir uno de los relojes clásicos de la marca, actualizar ligeramente el diseño y mejorar el resto con características modernas. Sin embargo, en el contexto de este Ultra-Chron Classic, Longines ha llevado la idea un paso más allá, con dos relojes estéticamente muy fieles al original, y que, por supuesto, conservan su característica más importante: un movimiento de alta frecuencia.
El nuevo Ultra-Chron Classic luce la estética del modelo original de 1967, aunque presenta algunos cambios remarcables. Si el vintage lucía un diámetro de 35 mm, la reedición que hoy os presentamos se ofrece en dos tamaños, ambos superiores: unos 37 mm que se acerca bastante al original, y un diámetro mucho más moderno y actual de 40 mm, ambos con el mismo grosor de 10,95 mm. Fabricadas en acero, ambas caja se rematan con una nítida combinación de superficies cepilladas y pulidas. La geometría se mantiene fiel al modelo de 1967 —angular y compacta —, coronada por un moderno cristal de zafiro en forma de caja que refleja la luz como un acrílico vintage. La parte trasera es de acero y exhibe un grabado con el antiguo logotipo Ultra-Chron y la mención de su certificación como cronómetro. Su hermeticidad no es ninguna maravilla, quedándose en unos suficientes pero justos 50 m.


De los dos tamaños, personalmente me quedo con el de 37 mm. Me convencen sus contenidas proporciones, que capturan mejor el espíritu vintage del original de 35 mm, especialmente al llevarlo con la correa. En cambio, la versión de 40 mm ofrece una presencia evidentemente más contemporánea que seguramente resultará más atractiva para la mayoría de posibles compradores. En cuanto a la esfera, el nuevo Ultra-Chron Classic es prácticamente una copia exacta del modelo de 1967, solo ligeramente modificada para adaptarse a las proporciones más grandes de ambas referencias. La esfera, abombada y con acabado satinado, luce un clásico color plata con efecto rayos de sol y una cruz central en negro que delimita los cuatro cuartos. Mantiene el lacado en negro de las manecillas rectangulares facetadas e índices horarios aplicados en forma de pestaña, un detalle que sigue aportando carácter a pesar de que mplicai la ausencia de luminiscencia en esos elementos.


Una de las pocas diferencias con el vintage es que la ventana de fecha trapezoidal enmarcada ubicada a las 3 horas y que antes ocupaba el espacio del índice correspondiente, ahora se encuentra más alejada del borde de la esfera, una disposición que viene marcada por el diámetro del calibre en relación al de las cajas. El vacío creado por esta mayor distancia es aprovechado para implementar el índice horario, eso sí, con una longitud recortada respecto a los once restantes. Queda pegado a la ventana en el caso del modelo de 37 mm, y con algo más de espacio en la versión de 40 mm. Y como no podía ser de otra forma, incluso la tipografía vintage y las formas retro e los restantes elementos resultan perfectas, desde el clásico reloj de arena alado Longines con la denominación automatic hasta el logo y el texto Ultra-Chron
El toque final lo ofrece un brazalete multieslabón de acero inoxidable: 19 mm de ancho de asa para la versión de 37 mm y 21 mm para la edición de 40 mm. Este brazalete cepillado y pulido, de forma retro, combina a la perfección con el estilo vintage del reloj y está equipado con un práctico cierre desplegable microajustable. Como alternativa, puede optar por una correa de piel de aligátor negra con hebilla de acero que incrementa su look histórico.
El Longines Ultra-Chron Classic 2025 se basa en el mismo calibre automático L836.6 que vimos en el Ultra-Chron Diver en 2022, y que posteriormente se utilizó en la edición Carbon. Este movimiento es una base ETA muy modificada, exclusiva de Longines, con una frecuencia incrementada hasta 5 Hz (36.000 alternancias por hora). Está equipado con una espiral de silicio antimagnética y tiene una reserva de marcha de 52 horas. En lugar de contar con la certificación COSC, lo cual era previsible, cuenta con la certificación de TimeLab Ginebra y está etiquetado como ultracronómetro.
A diferencia de los procesos de certificación convencionales, que solo evalúan el movimiento, este reloj obtiene la certificación de cronómetro completa del Observatoire Chronométrique de Genève, representado por la fundación TIMELAB. De acuerdo con la norma ISO 3159, el proceso de calificación somete al reloj terminado a un riguroso período de pruebas de 15 días, durante el cual todo el reloj ensamblado se somete a pruebas funcionales en múltiples posiciones a tres temperaturas diferentes (8 °C, 23 °C y 38 °C) para verificar su precisión. El resultado es un cronómetro técnicamente avanzado, que se mantiene fiel a la filosofía que guió a los ingenieros de Longines en la década de 1960: precisión medible y verificada.


Como vemos, el nuevo Longines Ultra-Chron Classic es otro homenaje a la rica historia y patrimonio de Longines. Mantiene intacta la estética vintage, e implementa un moderno y avanzado mecanismo certificado de alta frecuencia. Ciertamente, a muchos no se sentirán atraídos por su marcado diseño vintage que incluso pueden tildarlo de anodino, pero ese es, precisamente, lo que le confiere su encanto.
El Ultra-Chron Classic se entrega con un brazalete de acero o con una correa de cuero negra. Si la primera opción le aporta polivalencia y practicidad (graciuas a su cómodo cierre), la segunda consigue aumentar su carácter retro. Dada la diferencia de sólo 100 euros entre ambas, mi consejo es decantarse por el armis y comprar una correa de cuero adicional. El Longines Ultra-Chron Classic está disponible desde el presente mes de octubre como parte de la colección permanente. Su precio es de 3.850 € o 3.750 € para el modelo de 40 mm, y de 3.300 € o 3.200 € para el modelo de 37 mm.




































































































