El H08 Squelette es una novedad de gran importancia entre las que ha presentado Hermès en Watches & Wonders 2026. Lo es porque introduce la complicación de esqueleto en la colección faro de Hermès y también porque se adentra en un terreno reservado a las marcas importantes del sector. Además, en este H08, Hermès ha apostado por un esquema de esqueleto auténtico. Vamos a verlo.
Una caja con personalidad
La caja del Hermès H08 Squelette mantiene el diseño y la arquitectura de todos los Hermès H08 que ya conocemos, algo lógico ya que es el elemento identitario de esta colección. Su tamaño también se mantiene, en 39 milímetros de diámetro sin contar las asas. El grosor es de tan solo 11,69 mm, lo que sin entrar en la categoría de reloj extraplano, le otorga la esbeltez necesaria para un reloj con carácter universal, como es el H08 de Hermès.
El material elegido para fabricar este elemento es el titanio, un metal que ya se ha convertido en propio de los relojes H08. En esta ocasión se le aplica un tratamiento DLC negro mate, lo que contribuye a acentuar su carácter sobrio, casi industrial. Una característica muy especial de esta caja son sus acabados, que presentan una combinación muy atípica, con un satinado vertical en la carrura y satinado con diseño soleado en el bisel. Esta espcial combinación de terminaciones también forma parte del carácter de los relojes de la colección H08.
La transparencia de la esfera
En la esfera es donde se expresa todo el carácter de este H08 Squelette, ya que presenta una configuración esqueleto, lo que también le da nombre. Esta complicación, la de reloj esqueleto, ha sido históricamente una de las más prestigiosas y también más difíciles de dominar. Muy a groso modo se trata de prescindir de la típica platina del movimiento y de adelgazar al máximo los puentes que sobre ellas deberían sustentarse.
La finalidad es ofrecer la máxima transparencia, que permitiese visibilidad a través del reloj. La lógica dificultad viene dada por la pérdida de rigidez y estabilidad que genera este adelgazamiento, lo que demanda de un gran dominio estructural de todos los elementos que componen el movimiento.
En los años más recientes, especialmente en los relojes de carácter vanguardista, ha crecido enormemente la tendencia a los relojes esqueleto, pero con un concepto muy distinto, consistente en eliminar la habitual base de la esfera de reloj. Este sistema deja a la vista el anverso del movimiento, pero no genera ninguna transparencia. El Hermès H08 Squelette sigue el método clásico pero con una estética decididamente moderna.
Podemos observar fácilmente un anillo sólido perimetral en el que se sustentan los índices horarios, que terminan en forma de números árabes. A pesar de que la legibilidad de los relojes esqueleto suele verse comprometida, Los diseñadores de Hermès se las han ingeniado para mantener la estética característica de los H08, sin que la estructura esqueleto de esta versión afecte a la lectura del tiempo.
La imagen superior nos muestra las dos opciones que Hermès nos ofrece de este Squelette, la denominada Grey, que aplica este tono a todos los elementos de la esfera y la Blue, que utiliza el color azul en los indices horarios y en las agujas. Tratándose del mismo reloj, es sorprendente que ambas versiones transmitan un efecto tan diferencial, más versátil y serio en la versión gris, que se transforma en alegre y veraniego en la versión azul. Sus correas de caucho, azul marino o claro, siguen a la perfección la estética de estas versiones del H09 Squelette.
Un nuevo movimiento
El mecanismo es la clave en un reloj esqueleto, ya que a él se debe el poder otorgar este calificativo a un reloj. En este caso se trata del Calibre H1978S, cuyo anverso y reverso se pueden admirar a través del cristal de zafiro que encontramos en ambas caras del reloj, una característica obligatoria, porque de lo contrario se impediría su transferencia, y en consecuencia su carácter de esqueleto.
El volante del Calibre H1978S, desarrollado en la Manufactura suiza de Hermès, oscila a una frecuencia de 28.800 alternancias por hora y permite una generosa reserva de marcha de 60 horas. Tanto sus puentes como su estructura perimetral son grises, con un acabado mate arenado que encaja a la perfección con el carácter técnico e industrial de este reloj.
Otro factor al que hay que otorgar su justo valor es que este movimiento es “ de forma”, termino que significa que sigue la geometría e la caja del reloj que lo encierra. Esta no es una característica en absoluto banal ya que implica que solo podrá ser utilizada en el reloj al que ha adaptado su forma, con lo que la amortización de la inversión para desarrollarlo no se puede diversificar.
Esta premias se aprecia claramente en el anillo perimetral que sustenta todos lo puentes, que a su ves sostienen los elementos que los componen. Aquí se incluye también la masa oscilante que genera su automatismo, cuya forma se justa a la perfección a la del movimiento.
Conclusiones sobre el Hermès H08 Squelette
El Hermès H08 Squelette lo tiene todo para convertirse en la panacea de un reloj de uso universal y de carácter moderno. Aporta una estética diferencial que se puede vestir en cualquier ambiente y su estilo es diferencial. Además, ofrece una hermeticidad de 10 bares (100 metros) lo que le permite ser utilizado en ambientes y circunstancias marítimas.
Sus dos versiones de esfera, con o sin tonos azules, lo adaptan a las circunstancias de su propietario o propietaria. La referencia totalmente gris es idónea para quien desee utilizarlo a diario y en toda circunstancia. La versión con elementos azules es perfecta para quien ya disponga de otros relojes de alto nivel y busque uno para utilización veraniega que se aparte de todo lo convencional.



































































































