El nuevo Tudor 1926 Luna es el primer reloj de la firma ginebrina en implementar la pequeña complicación de fase lunar.

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Tudor nos sorprende con su primer reloj con la complicación de fases lunares, el 1926 Luna. Disponible en tres versiones, el nuevo Tudor 1926 Luna rompe con el protagonismo incontestable de la deportiva colección Black Bay (y en menor grado el Pelagos) ofreciéndose como un reloj clásico, con la (poco útil pero poética) complicación de fase lunar y con un mecanismo de origen Sellita en su interior.

Tudor 1926 Luna_08

El nuevo Tudor 1926 Luna se basa en la colección 1926, presentada en 2018 y que no solo se considera la colección de vestir de Tudor, sino también su colección más asequible, con precios a partir de los 2.000 euros para el modelo de 36 mm con correa. Se trata de un reloj de estética clasica, cuya forma y discreto diseño le confieren un look atemporal.

Tudor 1926 Luna_06

La caja de acero pulido de 39 mm de diámetro y 10,1 mm de grosor tiene proporciones prácticamente perfectas y, sin duda, un precio razonable para un reloj automático con fase lunar. Cuenta con cristal de zafiro, corona atornillada y una excelente hermeticidad de 100 m. Ademas se remata con el brazalete habitual de la colección 1926, un armis de 7 eslabones que combina pulido con cepillado y dispone de un cierre desplegable.

La principal novedad reside en los colores de la esfera y la fase lunar. Está disponible en champán con elementos ennegrecidos, en negro con detalles dorados, y en azul con detalles plateados, y en todos los casos presentan una elegante superficie satinada y los clásicos índices triangulares y numerales arábigos aplicados de la colección 1926, así como agujas en forma de hoja sin luminiscencia. A las 3 horas se dispone la ventana de fecha, con un disco blanco o negro según el modelo, miebtras que el indicador de fase lunar se sitúa a las 6 h en una ventana circular, con colores en contraste.

Tudor 1926 Luna_04

COntrariamente a los que Tudor nos tiene acostumbraados en los últimos años, los 1926 Luna no albergan un movimiento de Kenissi; en su lugar implementa un movimiento producido por Sellita basado en la arquitectura SW280-1, el T607-9. Esto puede parecer decepcionante, pero es la única manera de mantener los precios cómodamente por debajo de los 3.000 euros. Este mecanismo de remonte automático late a una frecuencia de 4 Hz y ofrece 41 horas de reserva de marcha. Se fabrica según los estrictos estándares de Tudor y se ha ajustado a los estándares de cronómetro (sin certificación), con una precisión de -4/+6 segundos/día. A pesar de que no es un calibre estrella, tine intervalos de mantenimiento de 10 años y una garantía de 5 años.

Tudor 1926 Luna_05

El Tudor 1926 Luna tiene un precio de 2.630 euros, y ya está disponible en las boutiques y distribuidores de la firma.

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Ingeniero geólogo, Master en Geología Marina y Master en Restauración Medioambiental, Co-fundador y editor en Watch-test. Opinión, pasión y rigor, son los pilares fundamentales que sustentan la redacción de mis artículos. La clave, disfrutar de una profesión que coincide con mi afición.

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