Breitling ha lanzado esta semana la nueva generación del Superocean Heritage, su primera renovación completa desde 2017, aunque representa una evolución más que un cambio total (el Superocean sí supuso en su momento un cambio radical y muy necesario), logrando ofrecer un atractivo look inspirado en el original de 1957. Disponible en tamaños de 40, 42 y 44 mm, el diseño de caja de acero presenta sutiles cambios que le confieren un aspecto más distintivo y elegante, siendo el más destacado la carrura.
Si en anteriores generaciones optaron por superficies verticales y planas, los nuevos Superocean Heritage B31 Automatic lucen una suave curvatura convexa que atenúa su robusta estética. Además, prescinde de la antigua corona cilíndrica y la sustituye por una más elegante de geometría abovedada.
Mantiene en cambio el ancho y minimalista bisel de buceo de cerámica. Disponible en negro, verde bosque o azul marino (no disponible en el tamaño de 40 mm), la escala que implementa grabada se reduce a simple índices de tipo bastón cada cinco minutos que le confiere un look limpio y distintivo.
Es interesante observar que cada uno de los tres diámetros ofrece diferentes grosores y longitudes de asa a asa. La versión de 44 mm tiene 12,17 mm de grosor y una considerable distancia entre asas de 52,44 mm, mientras que el modelo de 42 mm mide 12,03 mm de grosor y 49,55 mm. Sin embargo, el modelo más compacto de 40 mm de ancho es considerablemente más corto, con 11,73 mm de grosor y 48,2 mm de distancia entre asas. Curiosamente, Breitling ofrece una referencia bitono con bisel y corona de oro rojo, pero solo en dos modelos: el modelo de 44 mm con esfera azul y el de 42 mm con esfera negra. Independientemente del tamaño o el material de la caja, todos los modelos cuentan con un fondo con cristal de zafiro y una hermeticidad de 200 metros.
Donde los cambios son más apreciables es en la esfera. Si bien sigue siendo reconociblemente como un Superocean Heritage, casi todos los elementos presentes han sido rediseñados. El nuevo y evocador índice de un «círculo ensartado» a las 12 horas se inspira en el Superocean original de 1957, que mostraba este diseño en sus cuatro índices cardinales. Los índices restantes son ahora de tipo daga, facetados, pulidos y todos ellos con Super-LumiNova aplicado.


Además, las manecillas de horas y minutos de tipo flecha y espada respectivamente han sido notablemente remodelada, con unas siluetas más anchas, más facetadas y más luminiscentes. No sólo eso, sino que la aguja de las horas con punta de flecha ha pasado de un minimalista diseño simétrico a un diseño más en línea con su predecesor de los años 50. Por su parte, la simple escala perimetral anterior es sustituida por una con mucho más carácter, con largos índices cada minuto/segundoy complementados con divisiones cada 1/4 unidades. Respecto al fondo de esfera, Breitling ha apostado plenamente por los acabados sunburst para la nueva colección en negro, verde o azul (solo para los modelos de 44 mm y 42 mm), incorporan una ventana de fecha con disco blanco y marco también blanco a las 6 en punto.




Como su nombre indica, todos los modelos de la familia Breitling Superocean Heritage B31 Automatic incorporan el nuevo movimiento automático B31. Lanzado a principios de este año con el Top Time de tres agujas y fabricado exclusivamente para Breitling por Sellita, el B31 no es un movimiento de manufactura propia en el sentido más estricto. Sin embargo, fue diseñado y desarrollado en gran medida por la propia Breitling. Ofrece una excelente reserva de marcha de 78 horas con una frecuencia de oscilación de 4 Hz (28.800 alternancias por hora), y su precisión viene avalada por el COSC. Sobre el perlado de la platina base, destaca la platina 3/4 con Côtes de Genève y el puente del volante, acompañados por el texto grabado y dorado que le añade aún más profundidad visual. Breitling remata el B31 con un rotor calado, delicadamente acabado con cepillado en espiral arabesco y biselado pulido.




Breitling busca dotar al renovado Superocean Heritage B31 Automatic de una presencia visual más contundente y distintiva, y gran parte de este esfuerzo reside en las opciones de correas y brazaletes de la línea. La marca ha apostado por el estilo milanés, tanto en los brazaletes de acero como en el patrón de las correas de caucho. Teniendo en cuenta mi especial predilección por los brazaletes de tipo malla milanesa, la elección es clara, sobretodo si tenemos en cuenta que, además de su polivalencia, en el caso de los nuevos Breitling Superocean Heritage B31 Automatic ayudan a realzar su estilo vintage.
Respecto a los precios, Breitling los unifica para los tres tamaños de 44 mm, 42 mm y 40 mm: 6.100 € con correa de caucho y 6.400 € si elegimos el brazalete de acero. En cambio, no es así para las referencias bitonales: evidentemente, el peso del oro tiene mucho (todo) que ver en ello: 7.950 € para el modelos de 42 mm y 8.150 € para el de 44 mm.


































































































