Con Balthazar, MB&F confirma su capacidad de imaginar y materializar piezas que van más allá de la relojería: esculturas tridimensionales que dan la hora.

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Bajo el nombre de Balthazar, y de nuevo en colaboración con l’Epée 1839, MB&F nos presenta al que define como el hermano mayor del anterior Melchior. Con él, y por enésima vez, Maximilian Büsser nos sorprende por su capacidad de imaginar y materializar piezas que van más allá de la relojería y que afianzan la definición de sus creaciones como esculturas tridimensionales que dan la hora.

Balthazar MBF Light Side Silver DetailCon una altura de 39,4 cm y un peso de unos contundentes 8,2 Kg, Balthazar repite la morfología de robot imprimida tanto a Melchior como al más reciente Sherman, esta vez con un “lado oscuro” cuya cara recuerda inevitablemente a la del legendario Terminator. Horas saltantes ralentizadas, minutos, segundero retrógrado, indicación de reserva de marcha y fases lunares en ambos hemisferios son las lecturas que nos ofrece este reloj de sobremesa, si es que alguien se atreve a definirlo de manera tan convencional.

La cabeza de Balthazar está formada por una cúpula de cristal pulido que deja al descubierto el órgano regulador del reloj. Esta cúpula se fija al resto del cráneo, manufacturado en bronce niquelado con acabados que combinan el cepillado y el arenado, mediante un bisel pulido y biselado de latón bañado en paladio. En su lado oscuro, los dientes están fabricados en acero inoxidable, cortados, pulidos y montados uno a uno. Los ojos del “lado luminoso” de Balthazar son, en realidad, dos segunderos retrógrados de 20 segundos, cuyo continuo movimiento consigue otorgar cierta dosis de vida a la escultura. Si atendemos al segundo de los lados, al que nos recuerda a una calavera, los ojos, aunque estáticos, transmiten el misterio necesario a la “oscuridad” que representan. Estos no son meros elementos decorativos, sino que responden a los rubíes de los cojinetes que soportan el mecanismo de la cara opuesta.

Balthazar MBF Dark Side Blue DetailSi pasamos al torso, integrado por una coraza de tres piezas – un peto y dos hombreras recubiertas con un tratamiento CVD – nos encontramos con las indicaciones de horas, minutos y reserva de marcha en uno de los lados, completadas con la correspondiente a las fases lunares para cada uno de los dos hemisferios en el lado opuesto. Todas estas indicaciones vienen protegidas por un cristal de zafiro. Precisamente en el color del tratamiento CVD aplicado difieren las cuatro ediciones limitadas a 50 unidades cada una de Balthazar: plata, negro, azul y verde.

Concretamente, los discos de horas y minutos los encontramos en el pecho de Balthazar, las primeras dotadas de un mecanismo de salto ralentizado que permite el inicio del movimiento cinco minutos antes del cambio de hora. El indicador de la reserva de marcha, que es de 35 horas gracias a un total de cinco barriletes conectados en serie, ocupa el círculo izquierdo de los dos albergados en el abdomen, con el extremo de la flecha lacada en color rojo.

La cadera de Balthazar es todo un ejercicio de micromecánica. Su movimiento de rotación de 180º tiene lugar sobre un rodamiento de bolas de precisión que incorpora un mecanismo responsable de indicar y mantener la posición en todo momento. Precisamente justo por debajo de esta cadera es donde se sitúa el centro de gravedad del conjunto con el objetivo innegociable de reducir el riesgo de caídas.

Balthazar MBF Silver Two Sides

A esta minimización del riesgo de caída contribuyen las piernas que, aun con la única misión de soportar la escultura y privadas de cualquier función desde el punto de vista del reloj, carecen de articulación. A pesar de ello, no están hechas de una sola pieza – opción que hubiera sido la más económica – sino que cada una de ellas está formada por tres piezas fabricadas en latón niquelado por separado, al igual que los pies, para potenciar su aspecto telescópico y de blindaje. Dato importante, cada una de estas piernas tiene un peso de 1,5 Kg.

Los brazos y codos de Balthazar son articulados y los dedos de sus manos pueden manipularse de manera que puedan asir objetos. Los acabados de todos los componentes son los que habituamos a encontrar en los relojes mecánicos de pulsera convencionales – Côtes de Genève, achaflanados, pulido especular, arenado, cepillado circular y vertical – todos ellos están presentes en Balthazar con la complicación inherente al hecho de tratarse de superficies mucho mayores que las que ocupan en los relojes convencionales.

Balthazar MBF Green and Blue

En total, 213 componentes para construir el cuerpo y la armadura que se suman a los 405 del movimiento desarrollado y manufacturado por l’Epée 1839. Este movimiento, a pesar de que a primera vista se podría pensar que poco varía respecto del albergado por Melchior, representa un calibre prácticamente nuevo debido a la implementación de la indicación de las fases de la luna y del tren de engranajes adicional que ha sido necesario para conectar el órgano regulador con el resto del mecanismo (la altura de Balthazar es un 30% superior a la de Melchior).

El movimiento albergado está montado sobre una platina de latón bañado en paladio y acero inoxidable con un frecuencia de oscilación de 2,5 Hz (18.000 alternancias por hora) y el remonte es del tipo manual mediante un mecanismo con clavija cuadrada de doble fondo que sirve a su vez para la puesta en hora y que queda escondida por debajo del escudo que Balthazar esgrime en su brazo derecho.

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Ingeniero Técnico Industrial, de formación electrónica con pasión por la micro-mecánica. Co-fundador y editor de Watch-Test. En mi trabajo y en la vida tengo una máxima: Las cosas hay que explicarlas de manera que se entiendan. De lo contrario, el esfuerzo es en vano.

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