El lanzamiento de dos nuevas versiones de esfera del Favre Leuba Chief Chronograph es un pretexto perfecto para publicar nuestro primer artículo sobre esta resucitada firma relojera. Para encontrar los orígenes de Favre Leuba, debemos remontarnos nada menos que al año 1737. Fue el 13 de marzo de dicho año cuando Abraham Favre es mencionado por primera vez en un documento oficial como relojero independiente en Le Locle, población icónica de la relojería suiza.
A lo largo de su historia, además de los relojes de bolsillo, Favre Leuba creó diversos relojes de pulsera icónicos, como el Water Deep de 1960, el Bivouac de 1962, el Deep Blue de 1964 o el Bathy de 1968, por nombrar algunos de los más representativos. Favre Leuba no se salvó de la famosa crisis del cuarzo, que en la década de los años 80 estuvo a punto de acabar con la industria relojera suiza. La marca fue vendida en 1985 y desde entonces ha pasado por muchas manos. El relanzamiento del Bivouac en el 2017 pareció marcar el inicio de la resurrección de esta firma suiza. Ahora, transcurridos ocho años, el crecimiento y asentamiento de su catálogo parecen indicar que el renacimiento de la marca va en serio. De todos modos, su red de distribución es aun muy escasa, y por ello, de momento, no existen puntos de venta oficiales Favre Leuba en ningún país de habla hispana.
Centrándonos ya en el Chief Chronograph, se trata de un cronógrafo lanzado por Favre Leuba en el 2024 que se ofreció inicialmente con esferas azul marino, azul claro y negro. Ahora llega el turno de dos nuevas variantes estéticas de esfera, protagonizadas por el color verde y el tono arena.
El diseño de la caja de esta colección se inspira en una geometría bastante común en los años 60 y 70, basada en una forma de cojín y unos laterales ligeramente piramidales. Este diseño fue muy utilizado por marcas como Omega en diversos relojes, entre ellos el Constellation Tipo C de 1964, nombre relacionado con la forma de sus asas, que también adopta el Favre Leuba Chief Chronograph. El material elegido es el acero, al que se aplica un acabado satinado, salvo en los pulsadores del cronógrafo en los que se opta por el pulido. Las dimensiones son de 41 mm de diámetro y 14 mm de grosor. Su hermeticidad es de 10 ATM, suficiente para cualquier actividad acuática convencional.
La esfera presenta una configuración bi-compax, la preferida por la mayoría de conocedores. Ello implica un contador de 30 minutos del cronógrafo ubicado a la altura de las 3 horas y un pequeño segundero situado simétricamente a las 9 horas. La versión “dune” opta por un tono arena con acabado metalizado en todos los elementos de la esfera. Contrariamente, la versión verde recurre recurre a un ligero tono dorado metalizado para todos los índices, tanto el general de minutos y segundos como los de los dos subdiales.
El mecanismo que equipa este Chief Chronograph es Calibre FLC02, un movimiento desarrollado por La Joux-Perret, una de las manufacturas especializadas en proporcionar este crítico elemento a terceras marcas. Su esquema técnico es del máximo nivel, lo que se plasma al utilizar una rueda de pilares para controlar las funciones del cronógrafo, un elemento fácilmente identificable por su color azul. En cuanto a los acabados se recurre a los habituales en movimientos de alta gama: perlado en la platina y Côtes de Genéve en los puentes. El volante oscila a una frecuencia de 28.800 alternancias por hora y genera una notable reserva de marcha de 68 horas.
Como ya hemos mencionado al inicio, Favre Leuba ofrece este Chief Chronograph en dos tonos de esfera, verde y arena. También nos ofrece dos sistemas de sujeción; brazalete de acero o correa de caucho. Dada la ínfima diferencia de precio entre ambas opciones, siempre aconsejaría elegir el brazalete. También es de destacar que el Chief Chronograph incorpora un sistema de camnbio rápido de correa, lo que nos permitirá intercambiarlas con total facilidad y sin necesidad de herramienta.
El precio, en francos suizos, del Favre Leuba Chief Chronograph es de 4.300 CHF con correa. de caucho y de 4.375 CHF con brazalete de acero. Teniendo en cuenta sus características técnicas y la calidad aparente de los acabados que se aplican en todos sus elementos, son unos precios extremadamente contenidos, una característica que parece formar parte de la estrategia de producto de la nueva etapa de esta icónica y renacida firma relojera suiza.





























































































