Cuando se presentó por primera vez en 1968, el Certina DS-2 marcó el inicio de una nueva era en la historia de la firma relojera. El reloj era conocido, al menos en su época, por su robusta construcción y su impresionante fiabilidad. El sistema de doble seguridad, que por cierto representa DS, protegía el movimiento de golpes, polvo y agua. Esto convirtió al DS-2, tras el DS-1 de 1959, en un gran éxito, con innumerables versiones posteriores. 54 años después, Certina reintrodujo el reloj con forma de tonel en su Colección Heritage, bajo una atractiva combinación de estilo vintage y mecánica moderna. Actualmente, la colección está representada por los femeninos DS-2 Lady y los polivalentes DS-2 Automatic, en cajas de 27,80 mm y 40 mm respectivamente, conformando un duo que encaja a la perfección en la celebración de San Valentín.
Los cuatro nuevas referencias DS-2 Lady implementan el movimiento de cuarzo F04.412, sumándose a los tres modelos que laten al ritmo del calibre mecánico automático Powermatic 48.111. Las versiones debutantes incluyen un nuevo brazalete integrado de cinco eslabones. Se presentan en acero con esfera de nácar negro, bicolor con PVD en tono oro amarillo y dial en nácar blanco, íntegramente en PVD de tono rosa y esfera del mismo tono con decoración rayos de sol, o íntegramente en PVD en tono oro amarillo con esfera de nácar blanco. Todos los modelos exhiben engaste de diamantes en los cuatro índices cardinales.




En su interior late el movimiento de cuarzo ultrapreciso PreciDrive, protegido por un cristal de zafiro curvado con tratamiento antirreflectante y una hermeticidad de hasta 100 metros. Este nombre corresponde al innovador sistema tecnológico que ofrece la máxima precisión en Certina: con una desviación de +/-10 segundos al año, un reloj PreciDrive es entre ocho y diez veces más preciso que los relojes de cuarzo convencionales. Los precios van desde los 460 € hasta los 525 €.




Los Automatic sólo se ofrecen con el calibre Powermatic 80.611, que late en el interior de una caja de acero de 40 mm de diámetro y 12,65 mm de grosor. De su diseño vintage mantiene la forma de tonel, propia de la época, y presenta superficies cepilladas y pulidas alternadas. Se ha sustituido el plexiglás por un cristal de zafiro, pero con su característica cúpula. La corona se atornilla para garantizar una más que excelente hermeticidad de 200 m.


Las versiones más destacadas son las de esfera azul con un discreto acabado rayos de sol y negra lacada. Cada una cuenta con índices aplicados con un toque de Super-LumiNova en el centro. La hora se indica con agujas de horas y minutos tipo bastón y un segundero central con punta de flecha, todas con Super-LumiNova. A las tres en punto, la ventana de fecha tiene un elegante acabado con un marco insertado. En cuanto a la marca, Certina optó por el logotipo vintage de la Doble C, lo cual es una obviedad.
El DS-2 Automatic se actualizó a los estándares modernos, incluyendo el movimiento. Si bien antes era de cuerda manual o automático, ahora solo se ofrece la segunda opción. Al formar parte del Grupo Swatch, Certina tiene acceso a los mecanismos más recientes, fabricados por ETA. El movimiento automático Powermatic 80.611 está equipado con una espiral Nivachron antimagnética. Una de las mayores ventajas del Powermatic 80, un ETA 2842-2 completamente renovado, es su reserva de marcha aumentada hasta unas magníficas 80 horas gracias a reducir su frecuencia de oscilación de 28.800 a 21.600 alternancias por hora.
El modelo con esfera negra se acompaña de un brazalete de malla de acero que le multiplica su estética vintage. En cambio, la versión con dial azul se entrega con un brazalete de diseño más moderno. Los precios son muy parecidos: 1.095 € para la esfera negra y 1.145 € para la azul.
































































































