El Octo Finissimo Ultra Tourbillon es la estrella masculina de Bvlgari en este 2025 y lo hace batiendo el décimo record mundial de delgadez en 11 años.

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Con unos irrisorios 1,85 milímetros de grosor, el Bvlgari Octo Finissimo Ultra Tourbillon bate un nuevo récord de delgadez, convirtiéndose en el reloj con tourbillon volante más fino del mundo. Desde que Bvlgari inició en el 2014 la carrera por batir récords de delgadez, ha cosechado nada menos que 10 éxitos globales en este campo, Curiosamente, el reloj que inició esta saga fue un tourbillon, el Octo Finissimo Tourbillon, y ahora un nuevo tourbillon, el Octo Finissimo Ultra Tourbillon bate su propia marca.

Bvlgari Octo Finissimo Ultra Tourbillon - perfil lifestyle

Se trata de una diferencia también irrisoria, de tan solo 0,1 mm, pasando de los 1,95 mm del Finissimo del 2014 a los 1,85 del reloj que ahora nos ocupa. Puede parecer una nimiedad, que desde el punto de vista métrico lo es, pero cuando llegamos a estos extremos cada décima de milímetro es un mundo. La evidencia es que son tan solo 0,15 milímetros por los que este Finissimo bate al Altiplano Ultimate Concept Tourbillon de Piaget (artículo), el gran adversario de Bvlgari en la compleja misión de obtener récords de delgadez.

Siguiendo los genes de esta extraordinaria serie de relojes ultra-planos, Bvlgari mantiene su icónica caja de geometría octogonal. También se mantiene el brazalete integrado y el titanio con acabado microgranallado que son parte del carácter de esta saga desde sus inicios.

Bvlgari Octo Finissimo Ultra Tourbillon - lateral

Llegamos al punto en el que es imprescindible resaltar que en este Octo Finissimo Ultra Tourbillon el fondo de la caja, el movimiento y la esfera se fusionan. La fórmula clásica de una caja de tres piezas que alberga en su interior el movimiento y que presenta una esfera en su anverso, es inviable si se quiere llegar a obtener una delgadez tan extrema como la de estos Finissimo.

La estrategia para conseguir esta finura es cambiar de “chip”, olvidarse de convenciones y diseñar partiendo de cero. Por esta vía, Bvlgari ha cambiado todos los principios relojeros clásico. Muy a grandes rasgos, un movimiento mecánico se compone de una platina, que sirve de soporte a los puentes, que a su vez soportan el resto de elementos que lo conforman, todo ello formando un bloque independiente, alojado en el interior de la caja del reloj.

Bvlgari Octo Finissimo Ultra Tourbillon - caseback


Bvlgari altera este principio, utilizando como platina el propio fondo de la caja, con lo que ya se evita una capa. Esta platina se elabora con carburo de tungsteno, un compuesto cerámico que destaca por su extrema resistencia, una característica imprescindible en elementos tan delgados como los que encontramos en un reloj ultra-plano. En sus dos laterales podemos apreciar las dos ruedas que realizan las funciones de una corona convencional. La que está centrada a la derecha es la que nos permite ajustar el tiempo. La de la izquierda, ligeramente desplazada hacia abajo, es la que carga el muelle que aloja el barrilete.

La esfera experimenta el mismo principio, desapareciendo la típica base sobre la que se implementan índices y agujas. En su lugar, las indicaciones se muestran directamente en el anverso del movimiento. En el caso de este Octo Finissimo Ultra Tourbillon las indicaciones se limitan a las horas y los minutos, que se muestran a través de un dial ubicado en la parte superior derecha.

Bvlgari Octo Finissimo Ultra Tourbillon

La lectura de estas indicaciones siempre será bastante intuitiva ya que el dial carece de índices de minutos. En parte, ello se debe a que Bvlgari ha decidido dotar a este Finissimo con una estructura de esqueleto, lo cual complica aun más mantener la rigidez necesaria en elementos tan delgados. Por ello, me sorprende que Bvlgari no haya denominado este reloj como Tourbillon Esqueleto, ya que esta ultima condición es una complicación por si misma.

Bvlgari Octo Finissimo Ultra Tourbillon - esquema

Por debajo del dial del tiempo encontramos la jaula del tourbillon. A su izquierda se muestra el tren de rodaje y por encima encontramos el barrilete. Gracias a su condición de esqueleto y al hecho de carecer de esfera convencional, todos estos elementos se muestran con tal claridad que serían la herramienta perfecta para enseñar los principios de funcionamiento de un movimiento mecánico.

El alma de este Octo Finissimo es el Calibre tourbillon BVF. Se trata de un movimiento mecánico de cuerda manual cuyo volante oscila a una frecuencia de 28.800 alternancias por hora (4 Hz) y genera una reserva de marcha de 42 horas. Este Octo Finissimo Ultra Tourbillon se emitirá en firmado de edición limitada, a tan solo 20 ejemplares.

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Décadas de pasión heredada por la relojería. 17 años transmitiendo esta pasión por internet. Primero fue MundoPanerai, luego Cronomundi, ahora Watch-Test. Unos proyectos que nacieron bajo una idea muy clara que se mantiene en el tiempo: el lector busca opinión de calidad y fiable. Con toda la subjetividad que conlleva, opinión y crítica razonada es lo que pienso seguir ofreciendo.

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