Analizamos a fondo el Bvlgari Octo Finissimo Perpetual Calendar, el reloj automático con calendario perpetuo más plano del mundo.

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Octo Finissimo Perpetual Calendar – la esfera

La esfera de los Octo Finissimo suele ser el elemento menos determinante ya que se ve superado a nivel mediático por la importancia de la caja y del movimiento. No obstante, en el caso de este Perpetual Calendar adquiere una notable relevancia por el modo que ha elegido Bvlgari de mostrar las indicaciones del calendario.

A groso modo, hay dos métodos de mostrar estas indicaciones: mediante agujas o mediante ventanas. En el reciente análisis que efectuamos al impresionante Patek Philippe 5236P, vimos que su signo de identidad era mostrar estas tres indicaciones de forma lineal y mediante una única ventana. El Octo Finissimo Perpetual Calendar opta por el camino contrario y utiliza agujas que recorren diales para indicarlas, método al que incluso recurre para la indicación del ciclo del año bisiesto.

Bvlgari Octo Finissimo Perpetual Calendar - platinum h

La mitad superior de la esfera está totalmente dedicada a la indicación de la fecha. En la mitad inferior se agrupan las otras tres indicaciones: el día de la semana a la izquierda y el mes a la derecha, ambos mediante diales del mismo diámetro y absolutamente simétricos. Finalmente, centrado en la parte más inferior de la esfera, encontramos la aguja que nos indica las fases del año bisiesto.

Todas estas características son comunes a la inmensa mayoría de relojes con calendario perpetuo pero este Octo Finissimo Perpetual Calendar aporta algo que se sale de la norma; el carácter retrogrado de su indicación de la fecha. Una vez más, ello demuestra que Bvlgari va sobrada en su labor de batir récords. Lo lógico cuando se acometen estos desafíos es simplificar al máximo  todas las opciones y desechar las que no son imprescindibles, pero Bvlgari no lo hace.

Una indicación retrógrada requiere de una serie de mecanismos adicionales que inevitablemente ocupan espacio, un tesoro de valor incalculable cuando perseguimos batir récords de finura. Imagino que si se hubiese optado por una indicación convencional de la fecha se hubiese podido arañar alguna centésima, o incluso décima de milímetro, al grosor total del reloj, pero es evidente que Bvlgari, viendo que no lo necesitava, optó por el indudable atractivo de este tipo de indicación.

En el apartado puramente estético nos enfrentamos de nuevo a una gran diferencia entre las dos versiones que nos ofrece Bvlgari de este reloj. La versión «convencional» de titanio recurre a la tonalidad grisácea habitual de los Octo Finissimo. La opción con caja de platino se decanta por el azul, una tonalidad indudablemente atractiva pero que se aleja del espíritu de los Finissimo; el de la integración estética.

Al igual que cuando me he referido a la opción de titanio y brazalete como la más auténtica por su fidelidad al carácter de los Finissimo, con la esfera ocurre exactamente lo mismo. Esta tonalidad de esfera, que es prácticamente idéntica a la de la caja y el brazalete, contribuye definitivamente al carácter monocromático de este reloj, lo que refuerza la premeditada sensación de que todo en él forma parte de un solo bloque.

 

Octo Finissimo Perpetual Calendar – el movimiento

Llegamos al apartado concerniente al movimiento de este Finissimo, un elemento determinante en cualquier reloj pero que en el caso de una pieza ultra-fina adquiere una importancia trascendental. Es obvio que el grosor total de un reloj se ve condicionado por el del mecanismo que alberga y protege.

Como podemos observar en la imagen del reverso del movimiento (derecha), hay que empezar señalando que estamos ante un mecanismo de carga automática; el calibre BVL 305. Es importante señalar esta característica porque el automatismo de carga de un reloj lo genera obligatoriamente una masa oscilante, que en su ubicación central convencional, le añade un grosor adicional. Por ello, Bvlgari recurre a una de las pocas opciones que existen para salvar este inconveniente, que es utilizar un micro-rotor.

Por una mera e inevitable cuestión física, un rotor central debe ubicarse por encima de los puentes del movimiento. Por contra, el pequeño diámetro de un micro-rotor, ofrece la opción de integrarlo a la misma altura que ellos. Esta es una solución que a priori parece perfecta pero conlleva un inconveniente; su bajo peso condiciona la eficacia de carga. La clave para solucionar este problema la encontramos en la inscripción PT 950 que ostenta el mismo micro-rotor, lo que nos indica que está realizado con platino de una pureza del 95%. Al ser el peso específico del platino casi tres veces superior al del acero, se puede obtener con él una masa equivalente con una superficie muy inferior.

Bvlgari calibre BVL 305 - despiece

Naturalmente, en un movimiento ultra-plano se centran las mayor parte de la tareas críticas a realizar en un reloj de este tipo. Las tolerancias y márgenes deben reducirse a la mínima expresión para reducir grosor, pero todo ello debe hacerse sin perjudicar su fiabilidad. Por ello, las tareas de diseño, de mecanizado, de acabados manuales y de montaje, adquieren mucha más importancia que en un movimiento convencional.

Si tenemos en cuenta que estamos ante un movimiento de carga automática que nos ofrece la complicación de calendario perpetuo y que tan solo mide 2,75 milímetros de grosor, fácilmente podemos deducir que todas las personas involucradas en el desarrollo e implementación del calibre BVL 305 son auténticas figuras en su especialidad.

La labor del montaje y del ajuste final del movimiento también se complica de manera extraordinaria. La imagen superior nos muestra todas las piezas que debe ensamblar el maestro relojero para montar el calibre BVL 305. Si tenemos en cuneta que solo sabrá si todo lo ha realizado correctamente cuando llegue al final del proceso, esta tarea se convierte en una novela de terror para las personas normales.

Bvlgari calibre BVL 305 - montaje

Si encajamos la última pieza y el volante no efectúa sus oscilaciones o alguna de las indicaciones no actúa correctamente, significa que alguna de las piezas está mal encajada y normalmente no queda otro remedio que desmontarlo todo y volver a empezar de nuevo.

En cuanto a sus prestaciones técnicas, el volante del calibre BVL 305 oscila a una frecuencia de 21.600 alternancias por hora y ofrece una notable reserva de marcha de 60 horas, una cifra muy meritoria para un movimiento de estas características.

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Décadas de pasión heredada por la relojería. 17 años transmitiendo esta pasión por internet. Primero fue MundoPanerai, luego Cronomundi, ahora Watch-Test. Unos proyectos que nacieron bajo una idea muy clara que se mantiene en el tiempo: el lector busca opinión de calidad y fiable. Con toda la subjetividad que conlleva, opinión y crítica razonada es lo que pienso seguir ofreciendo.

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