Royal Oak Offshore 25º aniversario – ref. 26237ST
Como siempre debería ser una reedición, el 25º aniversario es idéntico al original excepto, además del calibre que lo alimenta, por algunos pequeños detalles que ahora analizaremos. La caja almohadillada de 42 mm está fabricada en acero, con las superficies planas en satinado vertical y los cantos pulidos. En la parte superior, separado de la caja por una junta maciza negra, se dispone el mismo bisel octogonal con el mismo acabado y los ocho tornillos hexagonales con las ranuras alineadas concéntricamente entorno a la esfera. Una de sus características más visibles que mantiene es el revestimiento de caucho azul de los pulsadores cronográficos y la corona.
Una de las novedades que presentó el nuevo Royal Oak Offshore Chronograph de 2014 fue su trasera de zafiro, un elemento del que prescinde esta reedición para recuperar el fondo de acero liso con el grabado del logotipo original «Royal Oak Offshore».
Por su parte, el brazalete es prácticamente igual, aunque a diferencia del original que recurría a un cierre de cuchilla hecho con una fina lámina de acero, recurre a un moderno y sólido cierre deployante. La seguridad es importante, y creo que ha sido una buena solución implementar esta mejora que no perjudica en nada la estética del ROO de 1993.
Es en la esfera donde apreciamos leves variaciones respecto al vintage. Si bien también exhibe el mismo guilloché “Petite Tapisserie”, la trama modernizada delimita escaques (los «cuadraditos», vaya) de mayor tamaño, sin llegar a la ya conocida «Mega Tapisserie» de los modernos ROO.
Otra diferencia la encontramos en la segmentación de la segundera perimetral, que reduce a tres los pasos entre los segundos tal como se corresponde a un calibre que late a 21.600 alternancias (3 Hz) en vez de los 28.800 alternancias (4 Hz) del original. Por último, la tipografía es ligeramente más gruesa, y con los numerales de la escala taquimétrica del realce situados levemente más cerca de la esfera. En la siguiente composición podéis apreciar estas sutiles diferencias.
De configuración 6-9-12, los contadores de 12 horas, 30 minutos y pequeño segundero respectivamente se equilibran a las 3 horas con la abertura redonda de la fecha y el logo y nombre de Audemars Piguet. Del mismo modo mantiene las típicas manecillas redondeadas, el diseño de los contadores e índices horarios ribeteados con un anillo de oro blanco o el color azul profundo de la esfera.
Como ya hemos avanzado, el corazón que impulsa al Royal Oak Offshore 25º aniversario no es el mismo que el original: el calibre 2226/2840, el movimiento primigenio basado en un ebauche JLC con módulo Dubois-Depraz, es sustituido por el 3126/3840, el mecanismo habitual en los actuales Royal Oak Offshore Chronograph. Este calibre modular se basa en el 3120 de AP al que se le suma un módulo cronográfico también Dubois-Depraz. De remonte automático mediante un rotor de oro de 22 K, cuenta con 50 horas de reserva de marcha, lo que representa un incremento de unas 8 horas respecto las 42 horas del 2226/2840 (su menor frecuencia de 3 Hz es el principal «culpable» de esta ganancia).
En mi opinión, el mejor homenaje que se puede hacer a un reloj legendario es relanzarlo con el mismo diseño con el que se creó, y esto es precisamente lo que ha llevado a cabo Audemars Piguet. Para muchos de nosotros no sería el Royal Oak Offshore que elegiríamos, pero no cabe duda que su estética clavada a la del original hará las delicias de un gran número de los fans de este mítico reloj.
































































































