Chopard celebra el 20 aniversario de la certificación más exigente de la industria relojera con un homenaje al primer L.U.C Qualité Fleurier.

Se lee en 8' 52''
  • facebook
  • Tweet
  • Linkedin
  • WhatsApp

Hace unos años, todo el equipo de Watch-Test tuvimos la suerte de ser invitados a un exclusivo viaje inmersivo de tres días al fascinante universo de Chopard. Visitamos la sede de Meyrin en Ginebra, la Manufactura L.U.C, Fleurier Ebauches, el museo L.U.CEUM, el Chopard Forum y la Fondation Qualité Fleurier. Y es precisamente, el sello QF que gestiona la fundación el motivo de este artículo, ya que ahora se cumplen veinte años de su creación. Para celebrar esta efeméride, Chopard lanza el L.U.C Qualité Fleurier 20.º aniversario en una edición limitada, como no, a 20 unidades. Pero antes de ello, permitidme que primero repasemos los pormenores de esta exigente y bastante desconocida certificación.

El certificado Qualité Fleurier

Desde el siglo XIX y hasta finales de los años 70 del siglo pasado, los concursos de cronometría de los observatorios se convirtieron en la mayor fuente de prestigio para las marcas relojeras. Todas se afanaban en presentar sus mejores creaciones, utilizando luego los premios obtenidos para publicitar su pericia técnica. En la segunda mitad del siglo XX estos concursos desaparecieron, probablemente por el auge de la publicidad tal como hoy la conocemos, aunque algunos de ellos han retomado su testigo, como por ejemplo el del Museo de relojería de Le Locle en 2009.

Fondation Qualité Fleurier

Actualmente, además de la importancia que sigue representando la precisión cronométrica de un reloj, a éste se le piden otro tipo de valores que pueden llegar a ser una característica definitiva para decantar al posible comprador en su adquisición, como pueden ser por ejemplo su nivel de acabado, procedencia, fiabilidad o su grado de protección anti-magnética. Dispuestos a ofrecer al cliente las mejores garantías posibles respecto a estos parámetros, las firmas han ido adaptando sus productos a diferentes certificaciones que validen objetivamente su calidad, ya sea desde el más antiguo como el Punzón de Ginebra (1886), pasando por el COSC, el Swiss Made, el sello Patek, el Qualité Fleurier, o el Master Chronometer de Omega (en colaboración con el METAS, el Instituto Federal Suizo de Metrología).

Fondation-Qualité-Fleurier-001
Sede de la Fondation Qualité Fleurier

Una de las más estrictas, sino la que más, es la Qualité Fleurier. Ciertamente, es una de las certificaciones menos conocidas por el público, ya que actualmente sólo Chopard sigue utilizando el sello QF. Creada el 5 de junio de 2001, la Fondation Qualité Fleurier (FQF) deriva de un proyecto conjunto llevado a cabo por Chopard, Parmigiani Fleurier y Bovet Fleurier para establecer nuevos criterios estéticos y técnicos dedicados a la certificación de relojes terminados. Unos años después, la FQF lanzó su propio certificado de calidad Qualité Fleurier, del cual ahora se cumple este año su 20.º aniversario.

Chopard L.U.C Qualité Fleurier 2005
Chopard L.U.C Qualité Fleurier, el primer QF de Chopard (2005)

Cinco son los criterios que deben superar los relojes presentados. Como veréis, comprende todos los aspectos objetivos más importantes que debemos tener en cuenta para poder valorar un guardatiempos: origen, cronometría, acabados, fiabilidad y precisión.

Fabricación 100% suiza

Los requisitos de «Fabricado 100% en Suiza» se refieren sólo a la cabeza del reloj, con exclusión de la correa y el cierre, que consta de tres partes: la caja, el dispositivo indicador o esfera (affichage) y el movimiento completo.

Los materiales pueden proceder de cualquier lugar del mundo, al igual que el diseño y el concepto teórico del proyecto. Sin embargo, todo el trabajo de fabricación del reloj y cualquier fase involucrada en el mismo deberán realizarse en Suiza: el diseño, la construcción y los prototipos de la cabeza del reloj, igual que las diversas etapas de montaje después del procesado final del material, pre-montaje, montaje, acabado, ajuste, terminación y comprobaciones finales.

Chopard LUC QF

Este criterio se distingue así, con toda claridad, del que requiere la etiqueta «Swiss Made», que conlleva pocos controles adicionales y se concede siempre y cuando el 60% del valor de coste de la “cabeza” del reloj haya sido producido en Suiza (a partir del 1 de enero del 2017). En este artículo publicado hace escasos días podéis leer más a fondo la significación de la etiqueta Swiss Made.

Criterios artesanales

Algunos criterios de acabado estético exclusivos se exponen en un conjunto de especificaciones extremadamente restrictivas. Cada una de las piezas de los relojes se somete a un control microscópico para evaluar su nivel de calidad y garantizar una búsqueda de la excelencia absoluta. Sin embargo, estos requisitos no se deben aplicar en detrimento de la fiabilidad técnica.

El movimiento debe cumplir con una exclusiva calidad estética de acabado. Esta especificación define el nivel de acabado de las piezas y su decoración. Deberán ser utilizados metales o cerámica tradicional, preciosos o de vanguardia, y está totalmente prohibido el uso de materiales plásticos. La decoración debe justificar un valor añadido que refleje una considerable experiencia técnica implementada en la búsqueda de una calidad excepcional. Sin embargo, estos requisitos no podrán ofrecerse en detrimento de la fiabilidad técnica. Además, los procesos de fabricación destinados a lograr las decoraciones pueden ser mecánicos o manuales; a pesar de ello, no son toleradas las operaciones industriales masivas.

COSC – el control de cronometría

La precisión de cada movimiento está controlada por la referencia en la materia, el Control Oficial Suizo de Cronometría (COSC), la única instancia habilitada en Suiza para entregar el tan deseado título de « cronómetro » a aquellos mecanismos que superen un conjunto de pruebas específicas. Dichas pruebas tienen lugar a lo largo de dos semanas, durante las que el movimiento se pone a prueba en cinco posiciones y a tres temperaturas diferentes. La variación media de la marcha no debe de salir del rango de tolerancia de -4/+6 segundos por día.

COSC-Fondation-Qualité-Fleurier-

Los movimientos se evalúan según la norma ISO 3159, que establece la definición del término “cronómetro”, describe las categorías, el programa de pruebas y los requisitos mínimos aceptables. Solamente los movimientos que cumplan los criterios de precisión establecidos por esta norma recibirán un certificado oficial de cronómetro.

Test Chronofiable – fiabilidad

La fiabilidad se controla por medio del protocolo Chronofiable, que se practica, de manera aleatoria, sobre una muestra representativa de relojes acabados. El test Chronofiable se lleva a cabo en un laboratorio independiente y certifica la resistencia de un movimiento frente a los golpes, el uso, el agua o el magnetismo, por citar algunos de los criterios, evaluados en varias etapas:

– Un ciclo de envejecimiento que equivale a seis meses de uso.
– Ciclos de pruebas diseñadas para medir las fuerzas de tracción y presión sobre la tija del remontoir.
– Ciclos de pruebas diseñadas para medir las fuerzas ejercidas sobre los pulsadores (cronógrafo, correctores, etc.) y bisel giratorio.
– Pruebas sobre las reacciones a los campos magnéticos.
– Pruebas de resistencia al choque utilizando un péndulo pesado, a excepción de las complicaciones delicadas.
– Prueba de resistencia al agua.

Según la producción de una referencia, deberán presentarse el siguiente número de relojes (sin la correa o pulsera): Para un modelo producido en una serie de 1 a 100 unidades: 5 unidades. Para un modelo producido en una serie de 101 a 200 unidades: 10 unidades, y para un modelo producido en una serie de más de 201 unidades: 20 unidades.

Fleuritest – un simulador de uso sobre el reloj terminado

El quinto y último test en el proceso de certificación de la Fundación Calidad Fleurier es probablemente el más impresionante y sin duda el más exclusivo: el Fleuritest, que certifica el correcto funcionamiento del reloj terminado. Se trata de una de las pocas pruebas que se realizan en el mundo sobre el producto acabado: un reloj dentro de su caja y preparado para la venta.

Fleuritest-Fondation-Qualité-Fleurier
Fleuritest

Desarrollado exclusivamente para la Fundación Calidad Fleurier, la máquina Fleuritest es un simulador de uso único en el mundo, que somete a los relojes a una serie de movimientos en tres dimensiones que recrean las situaciones normales de la vida diaria. El test de precisión de los relojes se lleva a cabo durante 24 horas. Estas situaciones van seguidas de una serie de fases más tranquilas, cuyo fin es corresponder al máximo a un ciclo completo de 24 horas en la muñeca. La máquina del Fleuritest mide con total fidelidad la precisión del reloj para marcar la hora, y no tolera ninguna desviación que se encuentre fuera del límite de 0 a + 5 segundos al día.

Chopard L.U.C Qualité Fleurier Edición 20.º aniversario

El primer modelo de Chopard en recibir esta certificación fue el L.U.C Qualité Fleurier, presentado en 2005, un elegante reloj de vestir inspirado en un Chopard de la década de 1950, con una esfera sectorial y una caja de oro de 39,5 mm. No os perdáis este artículo donde testamos la versión en oro y esfera plateada de esta primera referencia. Desde entonces, solo 13 limitadas de la colección L.U.C, contando la referencia que hoy os presentamos, han superado la prueba de la certificación, siendo la última de ellas el L.U.C Qualité Fleurier en Lucent Steel (2024), el acero patentado de Chopard. En total, en estos 21 años han sido certificados con el sello QF menos de 3.000 relojes.

Chopard L.U.C Qualité Fleurier Edición 20.º aniversario

El primer modelo de 2005 en oro rosa, el de acero Lucent de 2024 y el que hoy os presentamos comparten la misma forma de caja y diseño de esfera, conformando un elegante reloj de vestir de estilo clásico. Una caja como esta, especialmente en oro amarillo, es puro romanticismo relojero. Las alargadas asas soldadas, finamente esculpidas, también tienen un toque histórico. Sus líneas onduladas se fusionan a la perfección con la carrura y transmiten una embriagadora y distintiva estética de reminiscencias vintage.

Chopard L.U.C Qualité Fleurier Edición 20.º aniversario-002

Basada en la mismo diseño sectorial bitonal, la esfera es el principal protagonista con un centro satinado con efecto rayos de sol, un elegante anillo marrón chocolate con un discreto cepillado radial satinado que contiene los índices horarios de horas, un pequeño segundero ligeramente hundido a las 6 horas con acaracolado y un anillo perimetral también dorado con una simple escala de minutos tampografiada en marrón (igual que la leyenda en dos líneas L.U.Chopard Chronometer bajo las 12 horas). Las manecillas doradas de horas y minutos mantienen la icónica forma de jeringa de los anteriores modelos, y se combinan con los índices aplicados facetados de la colección (doble a las 12 horas), que incluyen aplicación de Super-Luminova en las posiciones cardinales y pequeños dots en las bases de los restantes, una característica poco común en un reloj de corte tan clásico.

Chopard L.U.C Qualité Fleurier Edición 20.º aniversario-004

Pero tan o más importante que la esfera es su calibre LUC 96.09-L, descendiente directo del icónico LUC 96.01-L, una piedra angular de la firma. Concebido junto con Michel Parmigiani, fundador de la marca homónima Parmigiani Fleurier y futuro miembro de la Fundación QF, el calibre 96 se presentó en 1996 (de ahí su nombre) y fue el primer mecanismo nacido en la Manufactura Chopard.

Chopard L.U.C Qualité Fleurier Edición 20.º aniversario-003

Este movimiento de remonte automático por micro-rotor tiene un grosor de únicamente 3,30 mm, y a pesar de su delgadez consigue ofrecer una excelente reserva de marcha de 65 horas sin comprometer la eficiencia cronométrica. Para ello recurre a su tecnología Twin, que se basa en la utilización de dos barriletes superpuestos que albergan dos muelles motores de longitud contenida, pero que al sumarse duplican la energía que proporcionan sin generar grandes alteraciones en su suministro.

Chopard L.U.C Qualité Fleurier Edición 20.º aniversario-005

Y respecto a su nivel de acabados, podríamos pasar horas admirando sus componentes sin aburrirnos: Côtes de Genève y anglage de los puentes y pulido a mano, perlage en la platina y satiné soleil y spirale de la masa oscilante., tal como exige la certificación Qualité Fleurier. Como ya se ha mencionado, el movimiento y el reloj en su conjunto han sido certificados por el COSC y han superado el protocolo de pruebas Chronofiable y el simulador Fleuritest.

Movement L.U.C 96.09-L

El Chopard L.U.C Qualité Fleurier Edición 20.º Aniversario se entrega con una correa de piel de becerro marrón y pespunte beige, y se completa con una hebilla de ardillón de oro amarillo. Pero tengo una observación: la flexible correa es suave y cómoda, de eso no hay duda (hemos tenido en nuestras manos muchos L.U.C con correas de este tipo). Y también me convence el ardillón en lugar del particularmente engorroso cierre desplegable. Pero en cambio, no me convence el poco discreto pespunte beige de la correa: demasiado deportivo para mi gusto. De todos modos, si la correa es la única crítica que le encuentro a este reloj…

Finalmente, comentaros que su precio es de 33.000 €.

Se lee en 8' 52''
  • facebook
  • Tweet
  • Linkedin
  • WhatsApp

Ingeniero geólogo, Master en Geología Marina y Master en Restauración Medioambiental, Co-fundador y editor en Watch-test. Opinión, pasión y rigor, son los pilares fundamentales que sustentan la redacción de mis artículos. La clave, disfrutar de una profesión que coincide con mi afición.

To top