A pesar de las similitudes, hay tres rasgos estéticos que diferencian las esfera del Marine Chronometer de la del nuevo Marine Torpilleur. Los número romanos del Torpilleur con más estilizados, el segundero es de mayor diámetro y prescinde del índice de minutos tipo ferrocarril del Chronometer. A pesar de que la esfera del Torpilleur se de menor diámetro que las del Chronometer, con estos cambios estilísticos resulta mucho más nítida e incluso incrementa la legibilidad de las indicaciones.
Ulysse NArdin ofrece una gran cantidad de variantes de esfera y material de caja en el Marine Chronometer y el nuevo Marine Torpilleur parece seguir el mismo camino. De momento, nos ofrece una versión con caja de oro en la cual podemos elegir tres tonalidades de esfera: blanca, azul y gris. Además, la versión de esfera azul también ofrece la posibilidad de equipar un brazalete de acero. Supongo que esta posibilidad se extenderá en breve a cualquiera de las tonalidades de esfera.
Ulysse Nardin también ofrece ya de inicio dos versiones con caja de oro rosa; la clásica y elegante que siempre representa una esfera blanca y la más llamativa que surge del fuerte contraste del oro con una esfera negra.
Como era de esperar, a igualdad de indicaciones, el movimiento que equipa el nuevo Marine Torpilleur es el mismo que el del Chronometer; el calibre de carga automática UN-118. Nada que objetar en este sentido ya que se trata de un movimiento moderno y avanzado que equipa un escape y una espiral realizada en silicio, lo que implica su inmunidad ante los nefastos efectos del magnetismo que nos rodea a diario. En este sentido, no está de más recordar que Ulysse Nardin fue la pionera en investigar y utilizar el silicio en los elementos claves del órgano regulador de un reloj.
Al no haber sido presentados en el SIHH y por tanto no haberlos visto al natural ni tenidos en la mano, no puedo emitir una opinión definitiva sobre el nuevo Marine Torpilleur. La experiencia me ha enseñado que relojes que atraen mucho en imagen pueden decepcionar al natural y también al contrario. De todos modos, basándome solo en las imágenes, mi impresión sobre el Marine Torpilleur no puede ser más positiva y reafirma el positivo cambio de rumbo estético que está siguiendo Ulysse Nardin en estos últimos años.
































































































