Piaget Altiplano Ultimate Automatic 910P – la esfera
Lógicamente, en la búsqueda de la máxima delgadez, Piaget ha prescindido de toda complicación en el Altiplano Ultimate Automatic 910P, y se ha centrado en las indicaciones básicas de horas y minutos. En consecuencia, la esfera puede limitarse a mostrar estas dos indicaciones, lo que facilita su implementación.
Desde el punto de vista estructural, la esfera y su integración en el conjunto de componentes del reloj es uno de los apartados más innovadores de este nuevo Altiplano. Como vemos en la siguiente imagen, Piaget se ha decantado por mostrar las indicaciones en una esfera de menor tamaño que el diámetro que permite la caja del reloj. Esto ya lo hemos visto en muchos relojes, especialmente en los de origen germano, como son los Lange & Söhne y los Glashütte Original. Pero si en estas prestigiosas marcas, mostrar la hora en una pequeña esfera se debe a un motivo claramente estético e identitario de marca, en el Piaget Altiplano tiene un motivo totalmente técnico.

La pequeña esfera del tiempo permite encajarla en el mismo mecanismo, lo que evidentemente evita el grosor adicional que una esfera convencional añade a cualquier reloj. Con ello, estamos nuevamente en un caso de «fusión» ya que el habitual esquema de un plano de esfera que se superpone al plano del movimiento, aquí se unifica, formado un conjunto integrado de movimiento y esfera.
Pero Piaget no se conforma con ello y va mucho más lejos en la integración de la esfera en el movimiento. Como podemos apreciar en la siguiente imagen, el dial del tiempo se implementa en bajo-relieve dentro del movimiento. Dicho de otro modo, las partes más elevadas del movimiento se encuentran por encima del plano de la esfera.
Puede parecer un detalle sin importancia o estético, pero el motivo de esta decisión es plenamente técnico y funcional, afectando directamente a la fiabilidad del reloj, un aspecto al que no puede renunciar ninguna marca seria por muy complicado o muy plano que sea un reloj. Presentar un reloj extraordinariamente complicado o plano lo puede hacer todo el mundo. El mérito consiste en que su funcionamiento y fiabilidad sean equivalentes a los de un reloj convencional, lo que solo está al alcance de los grandes.

La explicación oficial que da Piaget de este detalle técnico no puede ser más lógica y la cito textualmente: «Cuando un reloj se encuentra sujeto a una fuerte presión, su cristal se distorsiona ligeramente. Aunque este fenómeno físico apenas es perceptible en los relojes tradicionales, las cosas son bien distintas cuando se trata de un reloj ultraplano. Dado que los espacios se han reducido al mínimo más absoluto, la deformación del cristal tiende a presionar las manecillas, provocando la detención del movimiento. Ubicando las manecillas por debajo de los puentes, se libera el espacio entre el engranaje del cañón y el cristal. Si este último se distorsiona como consecuencia de la presión, ya no empujaría a las manecillas, sino al puente del tren de engranajes, sin afectar de esta forma a la suave marcha del movimiento.»
El resto del espacio que permite el diámetro de la caja y que no ocupa la esfera que nos indica horas y minutos, permanece totalmente libre. Por tanto, en dicho espacio se puede apreciar la mayor parte de los componentes del movimiento. Como es propio de una marca del nivel de Piaget, el acabado y la decoración de cada una de estas piezas se ha cuidado al máximo. Ello es algo que distingue a todas las realizaciones dignas del apelativo «Alta Relojería», pero que en este caso cobra una importancia vital ya que dichos acabados quedarán en primer plano visual cada vez que consultemos la hora.





























































































