El Grupo Swatch, propietario de marcas como Omega, Longines, Blancpain o Breguet, acaba de anunciar sus resultados del primer semestre de 2024. Las cifras semestrales cristalizan una desaceleración que la industria relojera viene sintiendo desde finales de 2023.. En un entorno complejo para el sector, la facturación de Swatch ascendió a 6.280 millones de CHF (6.850 millones de €). Eso supone que, excluyendo los efectos del tipo de cambio, las ventas retrocedieron un 1,3 %, y un 5,9 % menos a tipos de cambio actuales. El grupo atribuye la caída de su rentabilidad a sus actividades de producción en un contexto de «disminución de los pedidos de terceros», así como a un descenso de las necesidades de sus propias marcas. Recordemos que Swatch Group no solo fabrica relojes, sino también componentes que suministra a otras empresas del sector.
El beneficio neto alcanzó los 25 millones de francos suizos, un 89% menos que los 219 millones de francos suizos del año anterior, mientras que el beneficio operativo cayó un 56% hasta los 135 millones de francos suizos, lo que representa un margen del 2,1% frente al 4,5% del año anterior. Como referencia, las exportaciones de relojes suizos cayeron un 1,7% a 25.500 millones de CHF (27.932 millones de €) en 2025 según las estadísticas publicadas hace escasos días por la federación relojera, encadenando un segundo año de descenso.
El beneficio operativo se situó en 135 millones de CHF, frente a los 304 millones de CHF de 2024, debido principalmente a las dificultades en la producción. El Grupo redujo su inventario un 4,5%, mientras que las compras a proveedores externos disminuyeron debido a la desaceleración de la industria relojera.
A pesar de estas cifras, cabe destacar el marcado cambio de tendencia durante el segundo semestre, con un crecimiento de las ventas del 4,7 % a tipos de cambio constantes y una fuerte aceleración en el cuarto trimestre, con un aumento del 7,2 %.: a tipos de cambio constantes, excluyendo China, la RAE de Hong Kong y la RAE de Macao, las ventas aumentaron un 10,4 %. Los datos subrayan un cambio estructural en marcha dentro del Grupo. América registró un año récord, liderado por Estados Unidos, con un aumento de ventas de casi el 20 % en moneda local. Igualmente significativo fue el crecimiento generalizado observado en los mercados emergentes y de alto potencial. India, Oriente Medio, México y Polonia registraron crecimientos de dos dígitos en todos los segmentos de precio, lo que refuerza la creciente importancia de una demanda diversificada más allá de China. En Europa y Asia, mercados como el Reino Unido, Alemania, Corea del Sur y Taiwán volvieron a crecer en el segundo semestre, mientras que China se estabilizó en el último trimestre a pesar de una menor presencia minorista.
Donde 2025 puso a prueba al Grupo fue en su segmento de Producción. La reducción de pedidos, tanto de clientes externos como de marcas internas, resultó en un resultado operativo considerablemente negativo. Sin embargo, el Grupo Swatch tomó la decisión deliberada de mantener la capacidad de producción y salvaguardar los empleos, optando por no implementar despidos ni buscar compensaciones por la reducción de jornada. Este sacrificio financiero a corto plazo refleja una convicción a largo plazo: preservar la capacidad de fabricación es esencial para responder con rapidez y eficacia a la recuperación de la demanda, ya visible en el segundo semestre del año. «Mantener la capacidad de producción es muy importante para responder a la dinámica positiva observada en el segundo semestre», defendió el grupo en un comunicado, en el que explicó que ha «mantenido su estrategia deliberada de no realizar despidos».
El consejo de administración de Swatch ha mantenido el dividendo a repartir de 0,9 francos (0,98 euros) por acción nominativa y de 4,5 francos (4,92 euros) por cada título al portador. Esta decisión de mantener los niveles de dividendos demuestra aún más la confianza en la resiliencia subyacente del Grupo y sus perspectivas de futuro.
Dada la citada mejora de la actividad del Grupo Swatch en el segundo semestre, incluyendo China, el Grupo se muestra optimista sobre el crecimiento de las ventas y los beneficios en 2026. Si, los fríos datos pueden parecer sombríos a primera vista, pero una lectura más detallada nos revela una realidad posiblemente más importante: 2025 fue un año de recalibración deliberada, en el que el Grupo priorizó la solidez a largo plazo sobre la perspectiva a corto plazo.


































































































