Que Patek Philippe prepararía algo especial para el 50 aniversario de legendario Nautilus era algo que parecía evidente, y afortunadamente se ha cumplido. Para ello, Patek no ha escatimado medios, ya que ha presentado cuatro nuevas referencias conmemorativas. Tres de ellas, la 5810/1G-001 y la 5610/1P-001 y la 5810G, son relojes de pulsera. La cuarta, la referencia 958G-001, es un espectacular reloj de mesa.
En este artículo nos centraremos en los 5810/1G y 5610/1P, y lo haremos en conjunto, algo inusual en nuestros análisis, que aquí adquiere lógica ya que comparten el 90% de sus rasgos fundamentales.
Una caja ultrafina de dos piezas
Como no podía ser de otro modo, la estética de las cajas de estos Nautilus aniversario cumple todos los rasgos identitarios de este legendario reloj, incluidas sus dos «orejas” y su bisel sutilmente octogonal. También cumplen un rasgo fundamental del primer Nautilus que habían abandonado todos sus sucesores; la estructura de caja de dos partes. Esta fue una de las claves de Nautilus original ya que permitió un escaso grosor y una gran hermeticidad.
Esta estructura constaba de un bisel y una segunda parte que aunaba en una sola la carrura (parte central de la caja) y su fondo. Ello no permitía abrir la parte posterior del reloj y originó las famosas “orejas”, que de hecho eran unas bisagras que permití abrir el bisel e introducir el mecanismo del reloj por su anverso. Ahora, estos nuevos Nautilus retoman esta estructura, pero su fondo exhibe un cristal de zafiro que permite admirar el movimiento que encierra la caja. Este detalle seguramente generará controversia, especialmente entre los más puristas.
Es cierto que, al igual que el original, aúna en una sola pieza el fondo y la carrura, pero también es cierto que añade una nueva parte al fondo; el bisel necesario para unir el cristal con el fondo de la caja. Por tanto, desde este punto de vista es difícil admitir que sea una caja de dos partes. No obstante, observando la ausencia de muescas o tornillos en el fondo, una explicación podría ser que este bisel que sobresale del plano del fondo sea producto del mecanizado de esta pieza y que, en consecuencia forme parte solidaria de él.
Todas las diferencias, que son muy significativas, entre las referencias 5810/1G y 5610/1P, se concentran en su caja. La primera es el diámetro de dicha caja, de 41 mm en el 5810/1G y de 38 mm en el 5610/1P. El del primero es idéntico al diámetro del Nautilus más actual del catálogo de Patek, el 5811/1G, que también mide 41 mm, un tamaño que los acerca a los 42 mm de Nautilus 3700/1A original. Lo que comparten ambos modelos es un muy notorio adelgazamiento con respecto a prácticamente todos los Nautilus anteriores; de un grosor de tan solo 6,9 mm para ambas referencias.
La segunda gran diferencia es el metal utilizado en la fabricación de sus cajas: oro blanco en el 5810/1G y platino en el 5610/1P. Como característica propia de todos los relojes Patek Philippe de platino, el 5610/1P luce en su caja un pequeño diamante engastado. El lugar habitual es la carrura, a la altura de las 6 horas, pero dado que este Nautilus equipa un brazalete integrado, se ha optado por emplazar el brillante justo en el centro de la “oreja” izquierda. Como es habitual, indistintamente del metal, ambos Nautilus alternan en sus cajas y brazaletes, los acabados satinados y pulidos.
Un aspecto negativo de las cajas de estos Nautilus es que su hermeticidad se ve muy rebajada, pasando de los120 m característicos de esta colección a los 30 m. Esto ya pasaba con el 5811/1G, por lo que es fácilm opensar que el motivo es la utilización de oro en su construcción, un metal mucho más blando que el acero.
Una esfera sin fechador y sin segundero
A pesar de las novedades que hemos comentado de sus cajas, la gran sorpresa que presentan los nuevos Nautilus 50 Anniversary la encontramos en su esfera; carecen de indicador de fecha y de aguja de los segundos. De hecho, es la primera vez en la historia que un Nautilus básico no ofrece estas dos indicaciones, y es posible que a algunos de los apasionados más estrictos no les parezca bien esta transgresión. A pesar de que es evidente que en cierto modo desvirtúa el 3700/1A original de 1976, a mí personalmente me encantan estas omisiones.
La ausencia de ventana de fechador y de la aguja central de segundos, incrementa la nitidez de la esfera, una cualidad inherente a los genes de este icono. A nivel funcional no se pierde nada, ya que esta demostrado que las únicas indicaciones que se leen recurrentemente en un reloj de pulsera son las horas y los minutos.
En cuanto al resto, no encontraremos nada que difiera de la típica esfera de un Nautilus. Se caracteriza principalmente por su grabado lineal horizontal, un motivo que ya se introdujo en el primer Nautilus y que, salvo en los Nautilus femenino, nunca ha variado. Los índices, realizados en oro blanco y aplicados encima de la base de la esfera, también mantienen su diseño. Tampoco experimentan modificación alguna las dos agujas centrales.
Afortunadamente, Patek Philippe ha dejado de lado aventuras cromáticas y ha realizado la base de la esfera de estos Nautilus con el color azul que forma parte de sus genes. En definitiva, en la esfera de los Nautilus 5810/1G y 5610/1P es donde se concentran las dos mayores novedades que aportan estos relojes. Es indiscutible que sacrifican algunos rasgos de los anteriores Nautilus, pero también es cierto que estos cambios no alteran su carácter. Personalmente me parece la esfera perfecta, porque además nunca me había gustado la ventana del fechador en este reloj, ya que la percibía como un añadido necesario pero inestético.
El Calibre 240; otra leyenda
Los Nautilus 50 Anniversary, tanto el 5810/1G como el 5610/1P, recurren al mismo mecanismo, el venerado Calibre 240. Por una parte es una gran novedad en un Nautilus “solo hora”, ya que nunca antes lo habían equipado. Por otra, se trata de un Calibre muy conocido e icónico en el catálogo de Patek Philippe, que desde su lanzamiento en 1977 nunca ha faltado en el catálogo y ha equipado muchos de los relojes más prestigiosos de Patek Philippe, tanto en su versión de base como en las que se añaden módulos de complicaciones.
La clave de este calibre es que para generar el automatismo recurre a un sistema de micro-rotor, el cual se implementa al mismo nivel que el resto de componentes, con lo que no incrementa la altura del movimiento. Por tanto es la base de Calibre perfecta para los relojes ultra-planos de Patek Philippe, y ha sido el principal responsable del notable adelgazamiento de estos Nautilus conmemorativos con respecto a sus antecesores. La única novedad que incluye el Calibre 240 de estos Nautilus aniversario es que equipa una masa oscilante con las inscripciones 50 y 1976-2026.
Obviamente, el Calibre 240 ostenta el Sello Patek Philippe, con toda la exigencia de acabados y de prestaciones cronométricas que conlleva. Su volante oscila a una frecuencia de 21.600 alternancias por hora y genera una reserva de marcha de 48 horas. Su espiral es la Spiromax, fabricada con Silinvar, la aleación de silicio propia de Patek Philippe. Su diámetro es de 27,5 mm, su grosor 2,53 mm y esta formado por 152 componentes. Su espectacular garantía cronométrica es de una desviación máxima de -1/+2 segundos al día.
Conclusiones sobre los Patek Philippe Nautilus 50 Anniversary
Para ser sincero, después de la decepción de los Nautilus que Patek creó para el 40 aniversario de este reloj, ya no sabía qué esperar. Afortunadamente los 5810/1G y 5610/1P han colmado casi todas mis expectativas y en algunos aspectos las han superado. Patek Philippe también ha presentado un la referencia 5810G, que se diferencia e la 5810/1G en que en lugar de equipar un brazalete se ofrece con correa de tela y unos índices horarios realizados con diamantes talla baguette. De esta versión no he hablado porque se aparta de todo lo que debería caracterizar un Nautilus de Patek Philippe.
Volviendo a los dos grandes protagonistas, salvo que se pongan uno al lado del otro, son prácticamente indistinguibles. Como hemos visto, les diferencia el metal noble de sus elementos externos, oro blanco o platino, y el diámetro de su caja; 41 o 38 mm. Por tanto, la decisión será una cuestión meramente personal, probablemente basada en el físico de cada persona.
He iniciado este apartado con un “casi”, que los que me leéis habitualmente ya debéis imaginar a qué se debe. El motivo es que la perfección hubiese sido que Patek Philippe hubiera ofrecido estos Nautilus con caja de acero, que es una de las características con las que este reloj revolucionó el mercado. Pero, ya hace unos años que Patek Philippe parece haber tomado la decisión de negarse a ofrecer el Nautilus con este metal. El motivo lo desconozco, pero tengo claro que cualquier apasionado de la marca pararía lo mismo o más por cualquiera de estas dos referencias en acero.
Al igual que ya hizo con la edición del 40 aniversario, Patek Philippe emitirá estos Nautilus en formato de edición limitada, a 2.000 ejemplares por cada una sde estas dos referencias, lo cual es una cifra enorme para tratarse de unos relojes tan especiales. El precio de la referencia 5810/1G es de 88.369 €. El de la referencia 5610/1P asciende a 106.043 €.


































































































