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Girard-Perregaux Laureato Fifty

Con la nueva línea Laureato Fifty 39 mm, Girard-Perregaux ofrece su icono en el que probablemente sea su tamaño ideal.


Uno de los relojes más icónicos en los 235 años de historia de Girard-Perregaux, el Laureato, volvió a la vida en 2016, exhibiendo un diseño que respetaba los códigos estéticos del original presentado en 1975. Desde entonces, hemos disfrutado de una amplia variedad de versiones y complicaciones. Sin embargo, no fue hasta el año pasado cuando la firma de La-Chaux-de-Fonds lanzó una reinterpretación en 39 mm para celebrar el 50 aniversario del Laureato. Lamentablemente, y a pesar de recibir los elogios de la inmensa mayoría de la comunidad relojera, tenía dos problemas: era una edición limitada a 200 unidades y su caja era bicolor. Esto último no era un inconveniente grave, pero este reloj pedía a gritos una caja completamente de acero. Pues bien, ocho meses después, ese día finalmente ha llegado con la línea Laureato Fifty en 39 mm y un nuevo tamaño de 36 mm.

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Desde 1975…

Retrocedamos a la década prodigiosa de la relojería de pulsera, los años 70. Es en este periodo cuando nacen los grandes iconos de la relojería moderna: Royal Oak, Nautilus y el Overseas, tres relojes legendarios de los que hemos hablado hasta la saciedad. Girard-Perregaux no se quedó atrás en esta tendencia y en 1975, antes que los dos últimos, presentó el Laureato, su versión de lo que debe ser un reloj deportivo de lujo con pulsera integrada. Por causas diversas, el Laureato no ha adquirido la fama de los relojes mencionados, algo en lo que probablemente ha tenido mucho que ver que inicialmente se presentó con un movimiento de cuarzo, de enorme precisión y con certificado de cronómetro, pero al fin y al cabo, un reloj de cuarzo.

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A este avance de la época, que a punto estuvo de acabar con la industria relojera suiza, se apuntaron prácticamente todas las marcas relojeras, pero Girard-Perregaux fue la única firma que presentó su icono moderno con este tipo de movimiento. Esta decisión tenía toda la lógica del mundo ya que Girard-Perregaux fue uno de los pineros en investigar la tecnología del cuarzo aplicada a los relojes. Incluso la frecuencia de 32,768 vibraciones por hora de sus primeros movimientos de cuarzo se ha convertido en la frecuencia estándar de la industria, algo que se mantiene incluso hoy en día.

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Laureato Fifty 39 mm

El nuevo Laureato Fifty en acero tiene una caja en forma de tonel de 39 mm de diámetro y un contenido grosor de 9,80 mm (10,20 en la versión con esmalte azul). Diseñado para ser un reloj de uso diario, cuenta con una corona atornillada y una más que correcta hermeticidad de 150 metros. Girard-Perregaux siempre se ha distinguido por sus acabados, y el Laureato Fifty mantiene esa tradición. Las superficies finamente cepilladas se combinan con bordes definidos que transicionan con superficies pulidas. Uno de sus elementos más característicos es su bisel octogonal, una pieza de gran belleza con sus múltiples superficies y su base redonda subyacente. Finalmente, la corona está pulida y cepillada, reproduciendo a la vez la forma octogonal del bisel.

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El mismo carácter sofisticado lo encontramos en la esfera que, a pesar de solo mostrarnos las indicaciones básicas, comporta una complejidad decorativa del máximo nivel. Su fondo está ornamentado con un motivo Clous de Paris, que forma parte de los genes de los Laureato. Los índices horarios aplicados de tipo bastón y las tres manecillas centrales son de oro, todos ellos son Super-LumiNova (no la trotadora central). Cabe destacar que a las doce horas implementa un doble índice, prescindiendo así del redundate GP habitual en los Laureato de 42 mm, ya que el logotipo completo aparece en la esfera junto al nombre.

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De las tres referencias presentadas, la más interesante es la esfera con esmalte azul semitransparente, creando un interesante juego de luces al interactuar con la tridimensionalidad del grabado Clous de Paris. Además, nos sorprende con la ausencia de la ventana de fecha, logrando una exquisita simetría que potencia su encantador minimalismo y armonía. El motivo Clous de Paris y la superficie esmaltada permanecen intactos, un hecho básico en un modelo que depende tanto de la textura y la luz.

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Junto al él, Girard-Perregaux presenta tres referencias con esferas en tono oro rosa para cajas de 36 mm y 39 mm, y una de 36 mm con esfera plateada y engaste de diamantes en el bisel. Confeccionada sobre el mismo patrón Clous de Paris, la superficie metálica crea un rico juego de reflejos que alterna entre cálidos tonos dorados y sombras más oscuras a medida que la luz incide sobre la esfera. A diferencia de la versión con esmalte azul, las otras tres referencias incluyen una ventana de fecha a las 3 horas y un anillo perimetral con la escala de minutos/segundos, un detalle que gustará a algunos y molestará a otros. Minimalisto estético frente a lectura de precisión.

El movimiento automático manufactura GP4800E

El Laureato Fifty también cuenta con un competitivo calibre de excelente acabado en su categoría. Si bien los fondos de zafiro son habituales en este segmento, esto no significa que el movimiento subyacente siempre merezca ser admirado. Afortunadamente, el GP4800 no defrauda. Los puentes son un elemento clave en los relojes Girard-Perregaux, e incluso forman parte del logotipo de la marca. Este movimiento exhibe un precioso puente de volante en oro rosa (exclusivo en la colección Lauerato Fifty), que combina a la perfección con el esqueletado rotor oscilante de diseño similar.

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En cuanto a su decoración, apreciamos las côtes de Genève, el biselado, el granulado circular, el acabado rayos de sol y los detalles pulidos. Late a una frecuencia de 4 Hz (28.800 alternancias por hora) y dispone de una reserva de marcha de 55 horas. Como muestra de modernidad, incorpora un escape de silicio. En definitiva, se trata de un movimiento de aspecto exquisito, que además luce una simetría que me resulta muy atractiva. 

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Un brazalete a la altura

El Laureato Fifty se acompaña de un brazalete integrado con eslabones en forma de H con acabado cepillado que se alternan con secciones rectangulares pulidas. Cada una de ellas secciones se puede desmontar mediante un pequeño tornillo. El brazalete también incluye un cierre de mariposa integrado que se acciona mediante dos pulsadores. Sobre este cierre, encontramos el logotipo del puente de la marca dividido por dos eslabones que se unen. La parte inferior de cada uno de los dos eslabones del cierre tiene un pequeño mecanismo que permite un cómodo microajuste total de 4 mm.

El Laureato Fifty, una excelente opción

Si bien la versión estándar de 42 mm del Laureato es una pieza preciosa, puede resultar demasiado grande para algunas muñecas. Para aquellos que aprecian su mayor discreción y elegancia clásica, el Laureato Fifty de 39 mm es el tamaño ideal. Además, algunos relojes no lucen igual bien en tamaños distintos a los habituales, pero no es el caso del Laureato Fifty, que mantiene unas proporciones sencillamente perfectas. La ausencia de una ventana de fecha vuelve a despertar mi aprecio por la simetría. Claro, algunos echarán de menos su practicidad, pero sigo pensando que es una decisión acertada.

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No cabe duda de que el nuevo Laureato Fifty en acero es un reloj magnífico. Es justo lo que la marca necesitaba para reforzar su posición frente a la gran cantidad de competidores que ofrecen relojes deportivos con brazalete integrado. Pequeñas diferencias, como el color y el material de la esfera o la citada ausencia de ventana de fecha, también lo convierten en una pieza especial. y además, no estamos ante ediciones limitadas, y se incorporarán a la colección estándar. Como uno de los pocos aspectos negativos, comentar que su precio no es precisamente asequible, sobretodo teniendo en cuenta el coste de otros modelos Laureato: el 42 mm en acero cuesta 15.400 € (eso sí, con el calibre GP01800). Los precios de estos nuevos modelos son 22.700 € para el Laureato de 39 mm con esfera dorada, 24.200 € para la versión de esmalte azul, 22.700 € para la edición de 36 mm y 23.900 € para los 36 mm con engaste de diamantes en el bisel.