Oris renueva el ProPilot Date
Oris presenta la nueva generación del ProPilot Date, una renovación continuista con pequeños cambios en la caja y esfera.
El Oris ProPilot Date se renueva por completo, asegurando la vigencia del reloj herramienta de la marca, la versión moderna de su reloj de aviación original, el Big Crown Pointer Date, lanzado en 1938. El nuevo ProPilot Date no es una evolución radical, sino un cuidadoso y mesurado restyling de un diseño que lleva en el mercado más de diez años (desde 2014). La nueva generación presenta una caja rediseñada de 41 mm, más ergonómica, y esferas texturizadas disponibles en tres colores, con una estética que conserva la esencia aeronáutica de la colección pensando en el uso diario.
Su diseño y funciones reflejan su vocación como reloj de uso diario, con una estética que evidencia su ADN aeronáutico. Aunque la distancia entre asas de 49 mm y su diámetro de 41 mm sugieren que estamos ante un reloj deportivo, hemos de tener en cuenta que el grosor se ha reducido de 12,3 mm a 11,7 mm. Aunque sea un cambio discreto, sin duda ayudará a mejorar su ergonomía.
El Oris ProPilot Date cuenta con una caja de acero de varias piezas. Se puede elegir entre un brazalete de acero con un nuevo cierre desplegable biselado «LIFT» o una correa de ante con ajuste perfecto y el mismo cierre. El bisel conserva el distintivo estriado angular del ProPilot, un guiño a las turbinas de los aviones, y la corona sigue siendo de gran tamaño, pero ligeramente rediseñada para ofrecer un mejor agarre.
El cristal de zafiro es abombado por ambos lados y tiene un revestimiento antirreflectante en su superficie interna, mientras que el fondo de caja atornillado incorpora un cristal mineral transparente. Quizás hecho en falta que Oris no ha aprovechado la oportunidad para mejorarlo más a nivel de uso. Detalles sencillos como un cierre con microajuste y un mecanismo de liberación rápida habrían sido bienvenidos.Por último, Oris certifica la hermeticidad del ProPilot Date en 10 bar, el equivalente a unos 100 metros.
Las esferas presentan texturas en negro, gris tiza o verde musgo, con números arábigos aplicados y cepillados, y agujas con puntas rellenas de Super-LumiNova. Personalmente me gustan tanto las esferas mates y texturizadas como los tres colores disponibles. Mientras que la esfera negra recurre a manecillas rodiadas con luminiscencia en naranja, el dial verde musgo se complementa con agujas negras con Super-LumiNova blanco. En cambio, la esfera color tiza contrasta con manecillas negras y SL en naranja.



También creo que los sutiles detalles naranjas encajan a la perfección, ya sea en las agujas como en el gran doble índice a las 12 horas. En las esferas tiza y negra también exhiben este color acompañando a los índices (cada 5) de la minutera perimetral almenada, así como en la leyenda PropPilot sobre la ventana fuertemente biselada que se abre a las 6 horas.




El reloj late al ritmo del movimiento automático Oris 733, una versión del Sellita SW200-1 que ofrece una reserva de marcha de 41 horas. Diría que es un calibre bastante sensato, a pesar de su escasa autonomía, para un reloj de uso diario como este. Pero hemos de reconocer que gracias a ello, se sitúa en la gama de precios asequibles del catálogo de Oris, algo que sin duda muchos aficionados apreciarán.


Creo que es una decisión acertada por parte de Oris. El nuevo ProPilot Date es realmente atractivo, con sutiles mejoras y sin elementos de diseño controvertidos o que generen división de opiniones. Oris optó por no utilizar su calibre 400, y en su lugar se decantó por la alternativa más asequible de Sellita. Además, ni siquiera ha aprovechado la ocasión para subir los precios, como suele hacer la mayoría, mantiendo el precio de la primera generación.
El nuevo Oris ProPilot actualiza con elegancia el diseño sin perder de vista lo que hizo grande al modelo anterior: evolución en lugar de revolución. La versión con brazalete cuesta 2.150 €, mientras que la versión con correa tiene un precio de 1.950 €




