Omega Seamaster Diver 300M Bronze Gold Burgundy
Omega nos presenta un espectacular Seamaster Diver 300M Bronze Gold Burgundy, que no dejará indiferente a nadie.
Impresionante y llamativo son los términos que se me ocurren para calificar el nuevo Seamaster Diver 300M Bronze Gold Burgundy que nos anuncia Omega. En cierto modo es un reloj que conjunta dos conceptos a priori antagónicos; deportividad extrema y lujo extremo. La deportividad prioriza ante todo la funcionalidad y las prestaciones, mientras que el concepto de lujo se asocia normalmente a cuestiones meramente estéticas y a la utilización de metales nobles.
No obstante, ya hace años que Omega ha normalizado este tipo de reloj en su inmenso catálogo. En el Seamaster Diver 300M Bronze Gold Burgundy, Omega realiza una explosiva combinación de su Bronze Gold con los colores negro y burdeos, lo que da lugar a un reloj extremadamente llamativo. Personalmente, no es mi tipo de reloj predilecto, pero conozco muchos aficionados y entendidos en relojería que se apasionan por relojes de estas características. Por tanto, como siempre ocurre en estos ámbitos, se trata de una cuestión de percepción personal y en consecuencia muy subjetiva.
El diseño de la caja es el que ya conocemos de esta gama de relojes, al igual que su tamaño, de 42 milímetros de diámetro. También conserva la característica corona que acciona la válvula de helio. Siguiendo una formula típica de Omega en el Diver 300M, el bisel está realizado en aluminio anodizado oxálico. En este caso, la novedad es el color burdeos de este bisel, que combinado con el negro de la esfera y el Bronze Gold de muchos de los elementos de este reloj, le otorga una estética realmente deslumbrante.
Una visión cercana de la esfera nos permite apreciar el negro profundo de su fondo y el acabado arenado que se le aplica. Sobre esta base, aplicados, encontramos los índices horarios de grande dimensiones, típicos de los Seamaster Diver 300M. Al igual que las agujas centrales, estos índices están realizados con Bronze Gold, la aleación de oro propia de Omega. De todos modos, para ser ecuánime, debería calificarla como aleación de bronce, ya que este metal es el dominante en esta aleación. La presencia del oro es de un 37,5% y también se utilizan el paladio y la plata. El resultado es un material de gran resistencia a la corrosión, evitando que aparezcan en ningún momento los desagradables signos verdosos de oxidación.
El fondo de la caja está equipado con cristal de zafiro, lo que nos permite admirar el reverso del Calibre 8806. Se trata del conocido movimiento que ostenta la certificación Master Chronometer, otorgada por el METAS (Swiss Federal Institute of Metrology), lo que le otorga una enorme resistencia a las corrientes magnéticas. La frecuencia de oscilación de su volante es de 25.200 alternancias por hora y genera una reserva de marcha de 55 horas.
Omega nos ofrece dos versiones del Seamaster Diver 300M Bronze Gold Burgundy, que se diferencian por su sistema de sujeción. Por un lado tenemos la pulsera de malla estilo milanesa, realizada en Bronze Gold. Por otro, podemos optar por la característica correa negra de caucho que equipa un cierre, también realizado con Bronze Gold. En condiciones habituales me decantaría por la versión con brazalete metálico, pero el carácter extremadamente llamativo que otorga a este Seamaster, me hace dudar. De todos modos, siempre es una indudable ventaja poder elegir entre estas dos versiones. Los precios son de 31.000 EUR con brazalete y de 15.400 EUR con correa de caucho, una enorme diferencia que probablemente decantará las ventas de forma clara.


